Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


lunes, 2 de diciembre de 2013

PASANDO PRUEBAS



Nos pasamos la vida pasando pruebas. No nos examinamos solamente en el colegio. Todo lo que hacemos es un reto, para nosotros mismos o para el resto.
Solemos establecer criterios firmes para determinar la imagen que tenemos de nosotros mismos. Nos creemos de una forma determinada y estamos seguros de que somos así.
La vida pone pruebas continuamente y en ellas nos dan la dimensión de lo frágil que es la seguridad que creemos tener.
Nada es seguro, nada. Pero en esa inestabilidad que persiste entre lo que pensamos inamovible se esconde el secreto del cambio. Solamente podemos optar a él desde la imprevisión, desde la circunstancia no esperada, desde la incertidumbre espontánea.
Si todo fuese siempre por el mismo camino no tendría sentido la evolución. Ni los efectos de lo mejorable, ni los desastres de lo que empeora.
Hay un delgado hilo entre la seguridad y el caos. Un estrecho filamento que puede romperse en cualquier momento. Un finísimo contacto entre lo perdurable y lo finito.
Uno se enfrenta a la vida cada vez con mayores seguridades, o eso creemos. Sin embargo, en cualquier momento la vida te descoloca y te exige de inmediato que respondas al reto para el que tal vez no estás preparado. Y es mejor así porque entonces te mides contigo mismo, te expones ante ti con actitudes, pensamientos, ideas y deseos que no conocías. Te inventas y rescatas en cada respuesta y sobre todo te sorprendes de ti mismo.  Una y otra vez, en la edad que sea y el momento que suceda. No hay tiempo ni espacio definido para la sorpresa, como no hay seguridad que perdure por siempre a no ser el amor que sentimos por el origen que nos trajo aquí.
Que nadie piense que las pruebas han terminado. No acabarán hasta que transitemos el paso a la otra dimensión. La vida es un ensayo dilatado y continuo, con un protagonista único que se repite en cada uno de nosotros. Una función por cada día, un escenario cada vez, un guión para cada ocasión y todo a cargo de un director muy especial: tú.

2 comentarios:

  1. Hai prebes tolos díes pa los que falamos otra llingua non castellana. Otra llingua discriminada.

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  2. Xuan, ya quisiera yo poder escribir en tu lengua! Gracias por acompañarnos*

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