Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


miércoles, 21 de mayo de 2014

EL LOBO DE WALL STREET (película) Y LOS ANCLAJES




La PNL ( Programación Neurolingüística) nos enseña a crear anclajes. Se trata de situaciones que se repiten a las que asociamos emociones idénticas. Ejemplos de una de acción de anclaje sería cada vez que tengo la luz roja en el semáforo, me paro. Cada vez que apagan las velitas de un pastel, cantamos “cumpleaños feliz”. Ejemplos de un anclaje emotivo sería cada vez que oigo mi canción favorita, ésta me evoca una situación vivida y recuerdo el hecho con toda su carga emocional. Cada vez que paso por tal esquina, me provoca miedo y dolor pues aquí tuve un accidente.

Lo bueno de estas situaciones es el control sobre ellas; poder elegir qué reacciones deseo tener y cuáles eliminar. Tener control, en definitiva, sobre mis “anclajes”.

En realidad, consisten en la asociación que se genera entre un espacio físico y/o mental determinado y una conducta y/o sensación que se asocia a ellos. En otras palabras, son una relación del tipo estímulo-respuesta, causa-efecto, medio ambiente-condicionamiento. 

Toda nuestra vida está llena de anclajes buenos y algunos no tan buenos. La Programación Neurolingüística nos enseña cómo podemos cambiar esos anclajes que nos dañan y nos limitan.
Analicemos ciertas situaciones y empecemos a ver nuestras limitaciones y reacciones ante ellas: ¿qué hago cuando alguien me insulta con cierta frase o palabra despectiva? ¿Hay algún nombre que no me guste porque me recuerda a alguien? ¿Hay algún lugar al que mejor no voy porque viví ahí algún hecho doloroso? ¿No puedo asistir a algún funeral porque me acuerdo de cuando murió algún ser querido? ¿No me atrevo a tomar decisiones, pues de niño me dijeron siempre que no era capaz, y el día que tomé una se burlaron de mí? ¿Me aterroriza presentar un examen pues el último lo reprobé? ¿No puedo subirme a un avión debido a una mala experiencia vivida? ¿No me atrevo a manejar desde que choqué? ¿No puedo salir de noche desde que me asaltaron?

 Es con anclajes de este tipo como nos vamos limitando cada vez más hasta acabar encerrados en nosotros mismos, viviendo situaciones pasadas que nos atan y no nos dejan vivir plenamente la vida, pues cada vez que las recordamos nuestra mente las vuelve a vivir en todas sus dimensiones y con la misma carga emocional, marcando surcos en estas programaciones que nos dañan y reducen nuestras capacidades como seres humanos hechos para ser y hacer todo en plenitud.

Existen ejercicios donde se puede eliminar la carga emocional de un anclaje, y por ende la reacción o conducta ante él. Para eso hay que identificar plenamente cuál es el anclaje negativo y a qué me lleva al revivirlo y así darme cuenta qué recurso es el que me falta para poder afrontarlo ya sin esa carga emocional y esa reacción o acción que me ocasiona. Esto se refiere a que si me provoca miedo, hay que generar valentía; si me provoca agresión, tolerancia; si me provoca angustia, tranquilidad; si me provoca inseguridad o baja autoestima, seguridad; si me provoca coraje, paciencia, y así sucesivamente. Al lograr sacar los recursos necesarios en estas situaciones, reviviendo alguna otra donde tuve el anclaje que ahora necesito, el anclaje negativo dejará de tener el poder sobre nuestra conducta y emociones ya que fue sustituido por el que necesito.


Es muy interesante que sigáis el enlace del avance de la película, recientemente extrenada, The Wolf of Wall Street. Para mí, lo mejor de la película se resume en la escena de este breve tráiler: el browker especialista le enseña al novato cómo debe resistir la presión a la que se verá sometido cuando ejerza plenamente en los mercados de la bolsa. Lo primero que le transmite es un anclaje que le afiance en su poder, en su fuerza, en su valía y en la superioridad por encima del resto.
Esta sintonía se convierte en la canción de fondo de la película y en el verdadero puntal para cada uno de los miembros del gabinete bursátil.
El tráiler está en inglés y el anclaje comienza en el minuto 5.20, al final casi del video. Es una pena que no esté subtitulado porque la conversación es interesantísima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario